La tercera edad es uno de los sectores más tenidos en cuenta como ámbito del voluntariado. Recluidos en asilos y residencias, muchas veces víctimas de enfermedades y discapacidades, factores como la rutina, la falta de ilusión y de contacto humano pueden propiciar la depresión y empeorar aun más el estado de salud de la persona.
Los requerimientos para realizar una labor social destinada a ancianos no son muy complejos. Extraído de http://www.hacesfalta.org/guia-voluntariado.aspx
La forma de ayudar a los ancianos varía en función de su estado de salud, su situación personal y el lugar donde se les preste la ayuda. [...] El propósito es proporcionar al anciano la ternura y el cariño que no reciben de sus familiares, en ocasiones porque no los tienen y en ocasiones porque se siente olvidados y abandonados por ellos. Cuando la ayuda se presta en el domicilio del anciano, la labor del voluntario se centra en visitarlo periódicamente, acompañarlo en sus paseos y sobre todo, escucharle para saber cómo se le puede ayudar; además, en algunos casos, el voluntario podrá prestarse a hacer los pequeños servicios y gestiones que, por diversas circunstancias, ya no pueden realizar fácilmente La labor del voluntario siempre está dirigida por los profesionales del área. El voluntario puede resolver algunas de sus necesidades básicas, como charlar un rato, acompañarle a dar un paseo o a hacer la compra, prepararle un café, etc. [...] existen otro tipo de programas que tienen como finalidad evitar la soledad y el aislamiento de muchos ancianos que no quieren abandonar su hogar.
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